„Me voy a donde me necesitan“

Entrevista con Olguita,
Enfermera y participante en las brigadas medicas en Guatemala 

En la Fiesta de los CDR el 27 de noviembre 2018 conocí a Sara, que vive con su marido y su hija Olguita en La Demajagua en la Isla de la Juventud. Orgullosa me cuenta que Olguita participó de 2013 a 2015 como enfermera en una brigada médica en Guatemala y me invito a mí y a Annette a su casa. La Invitación la aceptamos con gusto y pasamos algunas tardes con las dos mujeres, que también decidieron dejarse entrevistar por nosotras. Olga Lidia de Bardet Poruondo tiene 46 años y trabaja en el hospital de Nueva Gerona como jefa del departamento de la higiene. En el marco de su empleo entre otras cosas se ocupa de informar a las personas sobre los caminos de transmisión del Dengue y del Zika. Olguita ama su trabajo y eso se nota después de pocas frases. Mientras cuenta de Guatemala, sus ojos lucen y se ve clara su simpatía para el pueblo guatemalteco y su pasión por su trabajo.

Olguita, ¿Qué te movió a participar en una brigada médica en el extranjero? ¿Cuáles fueron tus motivos?

Realmente no me lo pensé mucho. Todas las personas que trabajan en el sector médico en Cuba quieren participar en brigadas internacionales! El deseo de ayudar donde haga falta la ayuda es algo muy claro para nosotros. Fidel nos preparó para esta tarea. Seguramente que sabes que también hubo brigadas militares, por ejemplo, en Angola. Muy conocidas son también las brigadas médicas en Venezuela. Cada Kuban@ aporta lo que puede. No me puedo imaginar el por qué no querría participar en una brigada.

¿Qué es necesario hacer para participar?

En cada institución de la sanidad hay listas en las que los trabajadores y las trabajadoras pueden inscribirse. El lugar de la misión no se puede decidir. Dependiendo de la formación, uno es escogido para un proyecto. Cuando uno se ha inscrito en la lista, tiene que ocuparse de todos los documentos necesarios y prepararse, por si llega una llamada de sorpresa, por si alguien se dio de baja. Por eso, muchos ya se despiden de sus parientes que viven lejos mucho antes de salir. Yo misma estuve dos años en la lista hasta que me llegó el aviso que me iría a Guatemala.

¿Y cómo transcurrió el trabajo allí? ¿Cómo fue organizada la Brigada?

Llegamos el 24 de noviembre a la capital y nos alojaron en un Hotel muy bonito y conocimos nuestro entorno. El paisaje de Guatemala se caracteriza por sus lomas y montañas y hace mucho frio. Todos nos saludaron y nos dieron la bienvenida de manera muy amable. En ese momento ya había por todos los lados árboles de navidad. Eso no lo conocíamos. A mí me parecía muy bello. Después nos dieron un curso en el que nos prepararon para nuestro futuro trabajo, la exploración ginecológica de mujeres embarazadas. A nuestra brigada pertenecían en total 100 Cuban@s, entre ell@s enfermer@s y medic@s. Nos pusieron a trabajar en la capital y en los alrededores y trabajamos de manera muy estrecha con l@s compañer@s guatemaltec@s.

¿Cuál fue la meta de tu brigada?

La meta fue bajar la tasa de muertes de madre e hij@ mientras el parto, haciendo un control y un diagnostico mejor durante el embarazo.

¿Cuál fue tu tarea como enfermera allí?

Mi tarea principal fue la exploración ginecológica durante el embarazo. Yo controlaba si el bebe y la madre estaban en buen estado y enviaba a las mujeres al hospital cuando había complicaciones. En realidad mis compañer@s y yo también debíamos ir a visitar a las mujeres en los pueblos para controlar el propio parto, pero nunca llegue a hacer eso.  A las mujeres les importaba más la ayuda de sus comadronas, por las cuales tenían más confianza que a nosotr@s. La confianza hacia nosotr@s aumentó con el tiempo, pero aún así, tarda su tiempo. A parte del cuidado a las mujeres embarazadas dimos seminarios para el cuidado de salud. Enseñamos a las personas por ejemplo, cómo hacer unos jugos sanos y cómo usar hiervas medicinales. En Guatemala son muy usuales los resfriados por el clima frio. Pero las personas allí no sabían nada sobre el uso de los recursos naturales, aunque habían crecido allí. Enseñé, por ejemplo, que limones, salvia y miel pueden ser verdaderos milagros contra los resfriados. Esos seminarios fueron muy bien acogidos y las personas estuvieron muy interesadas. También el tema de la higiene de la boca es muy desconocido. Por eso enseñamos a los niños como limpiarse los dientes.

¿Qué impresión de Guatemala has ganado durante tu tiempo allí?

Guatemala tiene un sistema capitalista. La situación económica es bajo mi impresión mejor que en Cuba, sin embargo, hay mucha gente pobre. Cada familia tiene una casa, pero la gente pobre vive en lugares muy lejanos. La tierra es muy fértil, se practica mucho la agricultura, se cultiva entre otros el café y el maíz. Las personas son muy laboriosas, se levantan muy temprano para trabajar. Los bebes se los llevan al campo consigo. Como contrario, en Cuba tenemos la posibilidad de dejar a nuestros hijos a cuidarlos en una guardería, por eso me llamó la atención. Muy a menudo fue difícil comunicarse. Much@s Guatemaltec@s no hablan español, pero sí el Quiché. Los hombres algunas veces hablan inglés porque trabajan temporalmente en los Estados Unidos. Para las exploraciones ginecológicas de las mujeres, hemos tenido que trabajar muy a menudo con traductor@s. Pero eso no fue problema porque tenía la sensación que el pueblo guatemalteco tiene una buena relación con el pueblo cubano. Me cayeron muy bien l@s Guatemaltec@s. Allí se lleva ropa muy diferente, tradicional y colorida y también se celebran otras fiestas. Eso me pareció muy interesante. L@s Cuban@s son en general más alegres que l@s Guatemaltec@s bajo mi percepción.  Les gusta celebrar, son muy altos y hablan mucho. Percibí a l@s Guatemaltec@s más silenciosos, sus fiestas también son más tranquilas y la música es muy diferente. Pero son muy educados, atentos y dispuestos a ayudar. Muy a menudo fuimos invitad@s por nuestr@s amig@s Guatemaltec@s y nos regalaron ropa tradicional. Eso fue muy bello.

¿Qué es lo que más extrañaste de Cuba?

Extrañé mucho a mi familia, en especial a mi hija. Estuvo muy bien estar rodeada por los demás brigadistas. Cuando alguien de nosotr@s no se sentía bien, lo animábamos o distraíamos enseguida. Nos sentíamos muy cercanos, aunque no nos conocíamos de antes. Participaron personas de todas las provincias, entre ell@s cuatro mujeres de la Isla de la Juventud. Hasta una compañera del pueblo vecino que tampoco había conocido antes. Así se crearon en parte amistades muy estrechas. Hemos celebrado todos los festivos juntos y cantamos el himno nacional. Eso hico sentirnos bien.

¿Cuáles diferencias te llamaron más la atención entre Cuba y Guatemala?

Durante mis tareas y mis encuentros con la gente como enfermera ya noté muchas diferencias. Una vez visité a una mujer con 15 niños, un número de niños tan alto, prácticamente eso ya no existe en Cuba. A veces, las mujeres se quedan embarazadas muy jóvenes. En contraposición, en Cuba hay campañas que informan a l@s jóvenes, que ni la psique ni el cuerpo tan joven están preparados para un embarazo o nacimiento. En Cuba se recomienda no quedarse embarazada antes de los 20 Años. Las mujeres guatemaltecas que se quedan embarazadas muy jóvenes no suelen obtener mucha comprensión de sus familias. Tienen que buscarse ayuda por otros lados, algunas de ellas acaban en la calle. En Cuba se tiene una imagen critica del embarazo temprano, pero en el caso que pase, las mujeres pueden contar con ayuda de su familia. Algunos niños en Guatemala no van a la escuela y tienen que trabajar. Algo así no pasa en Cuba.

¿Percibes tu misión como una acción política? ¿Qué tiene que ver con la revolución?

Bueno, eso no es tan fácil. En realidad, creo que allí solo he hecho mi trabajo. Nunca me he metido en la política guatemalteca. La misión fue acordada entre nuestros presidentes. Cada país debe ser como quiera, sea socialista o capitalista. Yo voy donde me necesitan! Pero si al mismo tiempo puedo trasmitir algo sobre mi país y nuestro sistema político, puede ser que sea algo político, y eso también me parece bien. Sólo somos unos pocos los que estamos allí, pero sí podemos transmitir cómo funciona el socialismo y naturalmente, también hemos descubierto que en el capitalismo muchas cosas son diferentes. Allí solo se recibe ayuda médica si te lo puedes pagar. El medico trabaja en como principal papel, para ganar dinero.

¿Qué has aprendido durante tu tiempo como Brigadista? ¿Por qué fue ese tiempo una experiencia importante para ti?

Fue muy excitante conocer una cultura completamente diferente. Para mí eso fue muy evidente sobre las costumbres de alimentación. En Cuba amamos nuestras frutas y los Jugos artesanos. En Guatemala nadie hace Jugo en casa, se compra ya empaquetado. Los frijoles se cocinan de manera muy diferente en comparación a aquí y a cada comida se sirve solo una porción muy pequeña de arroz. Además casi no se usa sal. Los Guatemaltec@s comen a menudo muy picante y beben mucho Café. Eso causa para muchos una gastritis. La alimentación en Cuba me resulta mucho más sana. La experiencia más importante para mí fue la alta responsabilidad que sentí durante mi trabajo. En Guatemala he hecho exámenes médicos, cosa que en Cuba, solo están hechos por Medic@s y no por enfermer@s. En caso de dudas podíamos consultar a medic@s por teléfono, pero seguíamos sintiéndonos algo insegur@s. Sin embargo, creo que he crecido con esta experiencia. Nosotr@s l@s enfermer@s estamos mucho mejor preparad@s que l@s enfermeras en Guatemala. En Guatemala la carrera es muy cara y por eso una gran parte, solo se pueden permitir estudios más cortos y simples.

¿Participarías de nuevo en una brigada médica?

Si, siempre! Guatemala me gustó mucho por eso me encantaría volver a viajar allí. Pero uno no puede elegir el lugar de misión en las brigadas médicas. Sin embargo, querría participar de nuevo en una brigada. Me voy allí donde me necesitan. Hace poco me inscribí para una brigada en Trinidad y Tobago. Allí es importante tener un buen conocimiento del inglés. La prueba y la entrevista para la selección en la Habana lo aprobé, pero luego no pude ir porque me faltó un documento importante. Seguramente que me saldrá una brigada en otro lugar.

Te deseamos mucha suerte Olgita y te agradecemos tu compromiso en el trabajo y el tiempo que has dedicado para esta entrevista.

Hoy en día están 50.000 referentes del sector de sanidad en el extranjero para prestar un servicio solidario y mejorar el abastecimiento medico de las personas allí donde están. Se sacrifican, no ven a su familia por mucho tiempo y no ganan dinero adicional. Sin embargo, se sienten honrados por poder apoyar de esa manera a la revolución y aportarle al mundo los valores del socialismo!

Esto es un articulo de Corinna y fue traducido por Ada

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